Cómo tener buena relación con el dinero

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Descubrir cómo tener buena relación con el dinero es básico para cualquier emprendedor y necesario para cualquier persona.

Si todavía no tienes una empresa, puede que no te lo hayas planteado nunca, pero tarde o temprano lo harás.

El dinero es neutro. Ni bueno ni malo. Las personas son las que lo pueden convertir en una cosa o en la otra. Ver el dinero como una herramienta para hacer y conseguir cosas buenas, te libera y te abre un mundo de posibilidades.

Ea, ¡ya te he contado el kit de la cuestión!

Aunque todavía hay mucho más…

Relación tóxica con el dinero

 

Hasta hace bien poco tenía una relación tóxica con el dinero. Lo quería y necesitaba, pero lo despreciaba.

Es decir, me gustaba mi dinero pero no el de los demás. Me quejaba de mi falta de ingresos o bajo salario, pero criticaba al que tenía abundancia económica.

Es como juzgar a la persona que tú quieres ser o criticar el estilo de vida que tu deseas.

Ahora te voy a dejar una serie de juicios que veo a diario, y que yo misma he hecho:

  • ¡Qué cabrones los futbolistas, el de Zara y el vecino del Mercedes!
  • ¡Con su sueldo yo también vestiría bien!
  • ¡Claro, con sus ingresos yo también llevaría a mis hijos a ese colegio!
  • Mira, dice que no tiene dinero y se va de vacaciones.

¿Sigo?

Como ves, me estoy abriendo bastante. Estoy convencida de que en tu día a día no te será muy habitual presenciar actos de honestidad de este tipo.

Te estoy contando mis miserias, esos parásitos que todos tenemos hasta que decidimos combatirlos.

Sé que tú también tienes este tipo de pensamientos, pero no quiero que te juzgues ni que me juzgues a mí. Estamos aquí para avanzar, dejando la fusta a un lado.

Lo que me gustaría es que reflexiones sobre el asunto y si lo ves necesario, que implementes las estrategias que han hecho que tenga buena relación con el dinero.

Para las personas de un poder adquisitivo bajo o medio, tener un poco más de dinero es deseable y necesario. Pero critican a los que se pasan de cifras en la cuenta del banco.

Creencias limitantes sobre el dinero

No es común pensar que ese dinero es fruto del sacrificio, esfuerzo, trabajo, planificación e inteligencia. Sí es habitual pensar que se ha conseguido de forma ilícita o mediante el abuso de poder.

Qué gran cuento nos han contado. Yo me lo creí.

Las creencias limitantes que yo tenía sobre el dinero, incluso de forma inconsciente, eran:

  • El dinero y el poder corrompen a las personas.
  • Los empresarios de éxito tienen dinero estafando, explotando y engañando.
  • Mi familia no tiene habilidad para los negocios y por lo tanto, yo tampoco.
  • Mi familia no tiene abundancia económica y por lo tanto, yo tampoco.
  • El dinero te da la felicidad.
  • Ser rico es para privilegiados tocados por una barita mágica.
  • La gente con dinero está hecha de una pasta especial.
  • No se puede vivir de tu pasión.

Yo tenía este tipo de creencias porque fueron los mensajes que recibí desde niña. Mi familia, la televisión y el propio sistema me bombardearon la cabeza.

Cuando empecé a cobrar mis primeras sesiones de coaching, me sentía muy culpable. El momento en el que mis clientes me daban el billete, me quería morir. Muchos lo notaban y me dejaban el dinero en la mesa, en vez de dármelo a mí 😉

Tenía miedo a vender.

Mi lado chungo me decía…

Cómo es posible que después de estar en paro casi tres años y trabajando gratis para asociaciones, vas a venir ahora a cobrar por tu tiempo, conocimiento y habilidades.

Cómo es posible que cobres por hacer lo que más te gusta.

Cómo es posible que cobres por algo que te enriquece tanto…

Por no hablar de los precios tan bajos que tenía por el mismo asunto.

Venía de una época en la que no tenía nada y que me llevó a pensar que debía ser porque no me lo merecía. Empezaba a tener algo de dinero por fin, pero me parecía sucio.

Mi relación con el dinero me llevó a no disfrutarlo. Por suerte, eso cambió pronto y empecé a valorarme más.

Ahora sé que me merezco hasta el último céntimo que mi empresa genera. Y también agradezco cada uno de esos céntimos.

 

Relación sana con el dinero

Si no recuerdo mal, la primera persona que me hizo tomar consciencia  sobre mi relación con el dinero fue Laura Ribas. En varios de sus vídeos y formaciones habla del tema.

Luego Sergio Fernández remató el asunto cuando asistí a su seminario Vivir con Abundancia. Simplemente alucinante.

Me da igual quién seas, a qué te dediques o qué deseas para tu vida. Tienes que ir a este seminario. Más adelante publicaré un post sobre esta experiencia tan recomendable.

Como te he dicho antes, el dinero es neutro. Es simplemente un instrumento para conseguir algo que deseas.

Hoy día el dinero ya no tiene tanto poder en sí para mí. No me agobia el hecho de tener o acumular, sino el hecho de qué puedo conseguir o disfrutar a través de él.

Antes estaba tan pendiente de tener para pagar facturas, que la energía del dinero sólo viajaba en la frecuencia de la escasez. Trabajar en mis creencias limitantes hace que cada vez se mueva más en la abundancia.

Ahora mismo tengo dos intereses principales, que son mi desarrollo personal y mi desarrollo profesional.

Las cosas que he descubierto que me hacen avanzar por estos dos caminos, son el aprendizaje en sí y las experiencias que me regalan más aprendizaje y bienestar.

Esto se traduce en libros, viajar, naturaleza, formación on/off line y programas de mentoría.

Al centrarme en conseguir el objetivo final, he dejado de darle importancia al dinero en sí.

De hecho, puedo conseguir avanzar en mi propio desarrollo sin dinero. Y cuando el dinero forma parte de la transacción, no lo veo como un gasto, si no como una inversión que me aporta resultados y beneficios desde el primer momento.

Descubre tu talento

Todos tenemos un gran talento.

Esto implica que puedes hacer algo muy bien sin que te cueste  ningún esfuerzo y con el que disfrutas mientras lo implementas.

La idea de que sea fácil para ti, te distrae de la idea de que puedas dedicarte a ello. También influye el que te genere placer.

Estamos adoctrinados con la creencia de que trabajar supone un sacrificio y no produce bienestar.

Pensamos que hay que estudiar y esforzarse mucho para llegar a optar a desarrollar una profesión. No creo que esto sea así si se trata de tu pasión.

Ella simplemente está en ti, no tienes que optar a ella. Una vez tomada la decisión de querer desarrollarla para que sea tu medio de vida, ya podrás compaginar su implementación, con formación complementaria que te haga ser mejor.

De forma natural y desde niña, todo el mundo acudía a mí para que le escuchase y orientase sobre todo tipo de problemas.

La gente veía en mí la panacea del desahogo. Pero nunca se planteaba si yo también necesitaba un espacio de escucha activa y apoyo.

Me han llegado a decir que como yo les ayudaba tanto, creían que también sabía ayudarme a mí misma. Esto siempre me ha quemado pero lo permitía la mayor parte de mi vida. Tenía cero asertividad.

Siempre tuve muy claro que quería ser trabajadora social porque me encantaba ayudar a los demás. Pero el coaching me ha dado herramientas para ayudar de una forma más productiva, alejada del consejo y también más justa para mí.

Mi talento es saber acompañar a las personas en procesos de cambio. Siempre lo he sabido.

Sé que hay muchas personas que no lo saben de forma consciente, pero también sé que cuando sale la verdad, da miedo escucharla.

Por favor, ahonda para descubrir tu verdadera pasión. Será el mejor regalo que te hagas en tu vida.

Luego ya decidirás si te quieres dedicar a ello o no, o si lo quieres hacer emprendiendo o trabajando para otros.

Te aseguro que sí se puede y se debe cobrar por tu talento y por tu pasión. Lo que no puedo asegurar es que todos hemos venido a este mundo a vivir de nuestro talento, pero sí lo creo firmemente.

Cómo tener buena relación con el dinero.

Considero que hay tres grandes aspectos a considerar, pero voy a desarrollarlos en varias estrategias concretas.

Ya te he dado algunas pistas de cómo puedes hacerlo, pero ahora podrás leer y anotar acciones que puedes empezar a implementar cuando quieras. ¡Aunque cuanto antes mejor!

  1. Mira hacia adentro.

Pregúntate si tienes otras o las mismas creencias que yo sobre el dinero. Luego analízalas. Pregúntate por qué y para qué las tienes. Cuando lo hagas, serás más consciente y te darás cuenta de cuándo está volviendo a pasar.

Cuando te venga el pensamiento limitante o la crítica fácil a otra persona, te darás cuenta y podrás reorientar tus pensamientos. Auto-sabotea este tipo de pensamientos y comentarios.

Realmente no tienes consciencia de porqué esa persona tiene lo que tiene y cómo lo ha conseguido. Y si ha sido de forma poco honesta, no te corresponde a ti juzgarle. Puede que tenga mucha abundancia económica y poca abundancia en otros terrenos.

Realmente da igual, céntrate en ti.

Alégrate de los éxitos, logros e ingresos de los demás. Alégrate de mentira, para que poco a poco se convierta en verdad 😉 Como te lo cuento.

Acostúmbrate a decirle a la gente que te alegras de sus logros, de sus vacaciones, de su coche nuevo,… Practica y ya me contarás.

  1. El dinero es neutro y es una herramienta.

Asumir estas dos ideas es clave. También puedes hacerlo respecto al poder. El dinero y el poder comparten la mayoría de creencias limitantes.

Te voy a poner un ejemplo que Sergio Fernández suele contar en sus conferencias. Él dice que si en un pueblo hay un tonto, sus tonterías sólo influyen en pocas personas con las que se relaciona.

La cosa cambia cuando el tonto se abre una cuenta de Facebook, porque sus tonterías llegan a más personas J

Lo mismo pasa con el dinero y el poder. Dale estas herramientas a un tonto y hará grandes tonterías que afectaran a muchísimas personas.

Dáselas a personas con escasos valores, con maldad, con poca consciencia, etc. y mira a ver qué pasa.

Pero si el dinero lo gestiona personas con valores más equitativos y generosos, la cosa cambia.

Y te aseguro que sí existen personas con dinero que son así. Por supuesto, disfrutan de su vida al máximo, pero también van dejando un impacto positivo allí por donde pasan y se ocupan de generar mucho valor en el mundo.

  1. Cobra por tu talento y cobra bien.

Valora tu trabajo, dedicación y talento para que otros puedan hacerlo.

Lo gratis o barato tiene la connotación de poca calidad o de poco valor. La gente que sabe lo que quiere, busca invertir en algo valioso.

Además, lo que haces por amor al arte, no está ni agradecido ni pagado. Al principio realicé algunos procesos de coaching gratuitos y fueron los clientes menos comprometidos, y también los menos agradecidos.

Dedícale tu tiempo a poner los precios de tus productos y servicios. Tienes que tener muchas variables en cuenta, como si quieres posicionarte por precio, por calidad, etc.

Cuesta el mismo esfuerzo posicionar tu marca con precios bajos que por altos…

Partiendo de la base que tengas una política de precios en base a lo que es justo para ti y para tus clientes, te sentirás bien. Si a todos les cobras lo mismo (salvo ofertas o promociones específicas) será justo.

Muchos titubeamos cuando predecimos que nos van a regatear el precio. Muchos cedemos y bajamos el precio para no perder el cliente. Esto solo hace que seas injusto con el resto que pagó lo que ya calculaste que era el precio adecuado.

Estás penalizando al cliente que no te cuestiona y que paga lo que pides sin rechistar, es decir, estás perjudicando a tu mejor cliente.

Además, cuando yo pregunto el precio de algo y luego pido una rebaja y me la hacen, realmente me siento engañada, pensando que en un primer momento me iban a cobrar algo que no es justo. Esto daño la imagen de tu marca.

Espero que este post te haya resultado de gran ayuda para saber cómo tener buena relación con el dinero.

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Un abrazo y muchas gracias por estar aquí,

Ana

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comentarios

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  • Interesante reflexión, Ana. El sábado justo estuve viendo un vídeo de Sergio Fernández en youtube y me sentí muy reflejada en el sentimiento de escasez con el que he vivido hasta ahora. Vamos a cambiarlo 😉
    Gracias por tu artículo.

    • Cuánto me alegro que quieras cambiarlo, Débora.
      Y muchas gracias por tu apoyo.
      Si quieres avanzar en este asunto y no puedes ir al seminario de Sergio, te recomiendo su libro Vivir con Abundancia.
      ¡Un abrazo!

    • ¡Gracias Débora!
      Me alegro mucho de que vayas por ese camino.
      Hay un montón de herramientas y hábitos que puedes ir incorporando a tu vida para vivir en abundancia.
      Sergio tiene mucho contenido gratuito que te puede ayudar.

  • Otro post con el que empatizo totalmente, Ana 🙂 Especialmente en lo que se refiere a la culpabilidad de hacer presupuestos (no tanto a la hora de recibir el dinero). La verdad es que la gente tiene todo tipo de armas para intentar que te sientas culpable cuando presentas un presupuesto. Pero con el tiempo me he ido convenciendo que esto lo hacen por sistema, independientemente de que sea justo o no lo es, y eso me ha permitido alejarme de este sentimiento. A mi alrededor veo casos constantemente de que, si te valoras, eres valorado. Primero tienes que quitarte de encima el lastre de clientes que te hacen sentir culpable, pero luego, todo llega.
    Por otro lado, es curioso cómo en este país, aunque todos nos quejamos de que nos falta dinero, tenemos super vinculado que el tenerlo está relacionado con la corrupción y las malas prácticas. Esta nueva corriente de emprendedores está ayudando mucho a cambiar esta manera de verlo (al menos para mí), pero es cierto que tenemos una tradición de décadas (y siglos) con la que es lógico que pensemos de esta manera.
    Yo, por mi parte, pienso seguir tu camino 🙂 Enhorabuena y gracias por este apoyo que nos das.

    • Muchísimas gracias por leerme Nora.
      Es verdad que el movimiento emprendedor (y on line) está cambiando el sistema empresarial convencional.
      Además, cada vez más los empresarios nos interesamos por aportar valor de verdad y no sólo en generar ingresos.
      ¡Seguimos!

  • Verdades como puños, Ana. No solo tú eres la única que ha tenido esta relación con el dinero. Creo que todos de una forma u otra nos relacionado o nos hemos relacionado de esta forma tan tóxica con él. Como bien dices, es lo que se nos inculca desde pequeños.
    Para mí no ha sido nunca una necesidad afortunadamente. Tampoco es que me haya sobrado. Pero desde bien pequeña he sabido disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, sin importar lo que costaran.
    Mi mayor problema actual es poner precio a mi trabajo. Siempre me quedo con la duda de ser suficientemente buena para lo que hago como para ponerme ese precio a mi trabajo.
    Me pongo a partir de hoy las pilas y voy a seguir tus consejos.
    Un abrazo!

    • Eres buena Carmen. Pasé lo mismo que tú. Cuándo empecé a valorar mi trabajo poniendo precios más justos para mí, se fueron los clientes que venían con nivel de compromiso bajo. Ahora me valoran las personas adecuadas.

  • ¡Cuántas verdades Ana!
    Comparto contigo algunas de las creencias limitantes, algunas han ido/van desapareciendo, otras como o de que corrompe y demás, desgraciadamente con todo lo que vemos en tv todos los días creo que tardaré mucho en que desaparezca….
    Lo de cobrar por mi trabajo también me ha provocado perder mucho tiempo para empezar mi proyecto, me decía qué como podía cobrar por ayudar a la gente a mejorar su salud, y es algo que de vez en cuando todavía me tengo que repetir para ser consciente de que estoy ayudando y no estoy haciendo nada malo!
    Me alegro que tu ya hayas terminado esa etapa 🙂
    Un abrazo!

Únete a esta gran aventura. Te enseñaré a desarrollar tu propia estrategia, a gestionar tus emociones, y a entrenar tus habilidades para que seas capaz de disfrutar de tu propia empresa sin tantas interferencias en tu vida personal.